Especiales | ¡Viva Verdi! #4: Oberto

Terminados sus estudios en Milán en 1835, Verdi volvió a Busseto con un libreto de Antonio Piazza. Planeaba escribir su primera ópera. La obra se titulaba Lord Hamilton, algunos biógrafos dicen que Verdi la llamó también Rocester, mientras que otros consideran que la primera y la segunda eran dos historias distintas y el compositor juntó lo mejor de ambas para crear Oberto, nombre que le daría después de la revisión de Temistocle Solera.

En marzo del año siguiente, Verdi fue nombrado maestro de música en Busseto y en mayo se casó con Margherita Barezzi, la hija de su protector a quien años antes le daba clases de piano. La joven pareja empezaba su nuevo hogar con los ingresos que recibían gracias a sus trabajos de instructores musicales. Quizá el dinero obtenido no era mucho, pero las satisfacciones profesionales los dejaban contentos.

En 1837, después del nacimiento de la primogénita Virginia Maria Luigia Verdi, el joven compositor terminó su ópera y quería hacer lo posible por verla representada. Intentó primero con el Teatro Regio en Parma, pero fue rechazado porque la casa no quería asumir riesgos con una obra escrita por un compositor nuevo. Por recomendación de Pietro Massini, Verdi intentó también en el Teatro alla Scala, pero sucedió lo mismo. Tal vez porque recién había asumido su cargo el nuevo administrador, Bartolomeo Merelli. No obstante la ambición del maestro era grande y seguiría intentando.

Lamentablemente, los meses siguientes serían peores. Días después del nacimiento de su segundo hijo, en agosto de 1838, muere la pequeña Virginia y los Verdi tuvieron que viajar a Milán un poco para olvidar el terrible suceso, pero también por asuntos profesionales. En ese tiempo, Verdi representó Lord Hamilton en un concierto benéfico. Fue ahí donde los organizadores pidieron unos ajustes al libreto de Piazza, que lo consideraban muy mediocre. De otro lado, a inicios de la temporada de la Scala, el empresario Merelli decidió darle una oportunidad al compositor luego de que se revisara el libreto. Primero se haría en una gala en el Pio Istituto y luego se definiría en qué fechas se presentarían en el teatro que administraba.

La ópera sería representada por el tenor Napoleone Moriani, el barítono Giorgio Ronconi y la soprano Giuseppina Strepponi. Desgraciadamente surgieron otros inconvenientes. Moriani renunció por una laringitis y la Strepponi dijo estar agotada por el trabajo. El tiempo avanzaba y Oberto seguía sin pisar un gran escenario.

Me encontraba abatido y pensaba en regresar a Busseto, cuando una mañana un empleado de la Scala vino a verme y me preguntó… “¿Es usted el compositor de Parma que tiene una ópera para el Pio Istituto? Venga al teatro, lo busca el empresario Merelli”, “¿En serio?”, pregunté. “Sí, me respondió, me dio la orden de buscar al compositor de Parma que tiene una ópera, si es usted, ¡Venga!”.

… Fui a ver a Merelli, quien me dijo que de acuerdo con lo que había oído sobre mi ópera, quería representarla en el transcurso de la próxima temporada. Si yo aceptaba, debía arreglar las partes vocales, porque el elenco actual no estaba disponible. Era una magnífica propuesta: yo era joven, desconocido y tuve la suerte de encontrar a un empresario que tenía la valentía de poner en escena una obra nueva sin pedir ninguna compensación a cambio. Merelli se hacía cargo de todos los gastos de la puesta y sólo me propuso compartir el dinero que yo recibiría, en caso de éxito, si vendía la ópera. No era desventajoso: era la ópera de un principiante…”*

Para los ajustes convocaron al libretista Temistocle Solera quien ayudaría a mejorar la dramaturgia. A las pocas semanas, la ópera estaba lista y empezaban a trabajar para la temporada de otoño. Los nuevos cantantes serían Antonietta Raineri-Marini, en el rol de Leonora; y su esposo, Ignazio Marini, para hacer del Conde de San Bonifacio. Riccardo lo interpretó el tenor Lorenzo Salvi.

Por esos tiempos, Icilio Romano, el segundo hijo de Verdi, también murió “en brazos de su desesperada madre”, escribió a Ricordi tiempo después. La tristeza por la pérdida, sumado a la tensión por el nuevo estreno no dejaron tranquilo al compositor.

El 17 de noviembre de 1839 el Teatro alla Scala presentó Oberto, conte di San Bonifacio. La respuesta del público fue muy buena al punto de que el empresario Merelli organizó funciones fuera de la programación. Y no solo eso, Giovanni Ricordi le ofreció editar y publicar su ópera. Además, el joven compositor firmó contrato para escribir tres nuevas obras.

*Fuentes: Pierre Milza cita en su Verdi y su tiempo la biografía de Giuseppe Verdi transcrita por Arthur Pougin titulada: “Verdi, an anecdotic history of his life and works”. Se puede encontrar en el libro de MIlza pag. 94-95.
Mayor información sobre los años de la primera ópera de Verdi se puede encontrar en “Verdi, an anecdotic history of his life and works” de Pougin. Capítulo V, pag. 45-77. Traducido al inglés por James E. Matthew. Londres 1887.
La imagen de portada es la edición de 1850 sobre Oberto, realizada por Giovanni Ricordi en Milán.
Anuncios

Comenta, pues

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s