Lo que nos deja el 2012

Aprovechando el fin de año, es oportuno hacer un breve recuento de lo que nos deja el 2012, destacando lo bueno, comentando lo malo y reflexionando sobre aquellos puntos que deberíamos mejorar.

En marzo el crítico Gonzalo Alonso escribió una columna en el diario español La Razón respecto a la ópera en Latinoamérica dedicándole más de la mitad del espacio al Perú. El comentario fundamentalmente trata de la importancia del Festival Granda; pero al final de su texto, el especialista hace énfasis en que el país, para consolidarse, debe desarrollar mucho más “su imagen cultural impulsada hasta ahora por Machu Picchu y la gastronomía”. ¿Lo hacemos?

Don Carlo se lleva las palmas por la mejor producción operística en Lima, durante el 2012. (Foto: Javier Súnico)

Don Carlo se lleva las palmas por la mejor producción operística en Lima, en el 2012. (Foto: Javier Súnico)

Los privados.- Este año, sin duda, ha sido positivo para los privados a nivel de calidad artística. Obviamente, no en todos los casos. Por ejemplo en Turandot, aunque fue buena la iniciativa de hacerlo al ‘aire libre’ Lima tuvo que soportar a un Calaf (Sergey Nayda) mediocre y a unos ingenieros de sonido inexpertos con la ópera. Sin embargo, sería mezquino no reconocer el buen trabajo de Elisabete Matos, Miki Mori y el maestro Carlos Vieu.

Más parejo fue el caso de Don Carlo, con el Festival Alejandro Granda: este año el evento operístico alcanzó, en nuestra opinión, su punto más alto con la convocatoria de un buenísimo elenco, que se llevó las ovaciones. Lamentablemente, por falta de difusión, las primeras funciones no tuvieron la acogida esperada. Recién el teatro se repletó en las últimas fechas. De lo sucedido después a nivel administrativo, ya no tenemos más novedades.

A medio año, Romanza sorprendió con una arriesgada producción del complicado Don Giovanni que inteligentemente juntó a artistas locales y extranjeros logrando un buen trabajo y recepción del público. Marina, en cambio, no estuvo a la altura de las producciones anteriores.

En lo referido a música sinfónica y de cámara, la Sociedad Filarmónica de Lima sigue destacando. Y no solo por la maravillosa temporada que empezó en abril con Helmuth Rilling dirigiendo Bach y terminó con el maestro Jordi Savall; sino también por el esfuerzo que hacen para nutrir el conocimiento de los aficionados con investigaciones como el libro “Franz Liszt, peregrino de la vida y el arte”.

TQ Producciones también tuvo lo suyo, aunque destacaría de toda su programación la llegada de un artista todavía en vigencia como Itzhak Perlman. A diferencia de Kiri Te Kanawa que debería estar jubilada disfrutando tranquila del buen trabajo que hizo en algún momento de su vida.

Akas Kas, la promesa del guerrero

El Gran Teatro Nacional abrió sus puertas con Akas Kas, del peruano Nilo Velarde. (Foto: Ministerio de Cultura)

Los estatales.- La inauguración del Gran Teatro Nacional (GTN) ha beneficiado inmerecidamente (?) a la silenciosa gestión de Luis Peirano. Y cuidado con ese mutismo, que no siempre es bueno porque para el país han pasado desapercibido hechos como la huelga de los trabajadores del Ministerio de Cultura, las trabas del despacho para la construcción de la avenida Javier Prado e incluso el cuestionable homenaje a un guerrillero realizado en un museo estatal, es decir, con el ‘aval’ del sector.

Lo positivo es que las mejoras han ido para los Elencos Nacionales: ya era momento de que tengan espacios de trabajo adecuados. Sin embargo, considero que a nivel artístico las presentaciones deben tener algo más para estar a la altura del teatro. Si bien hay mejoras respecto a períodos anteriores, falta una selección minuciosa de los integrantes de cada uno de sus elencos. Por ejemplo, el GTN podría recibir un Ballet Nacional amplio, pero no es solo cuestión de ‘aumentar’ en número sino también de reestructurar el grupo. Igual con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), el Coro Nacional y demás que hagan conjuntos potentes y parejos.

Por otro lado, hay que destacar la riquísima programación. La Sinfónica le ha dado la importancia debida a los compositores nacionales y de otras zonas de Latinoamérica con las que ha ampliado su repertorio. Además, la gestión de Fernando Valcárcel ha convocado a muy buenos solistas y directores. Y si hablamos de ballet, folclor y coros, las temporadas han sido también novedosas.

Las primeras óperas presentadas por el Nacional, sin embargo, no llenaron las expectativas a pesar de que pudieron ser excelentes funciones. Si bien se marcó un “precedente” en cuanto a la selección del reparto, el GTN merece mucho más. No olvidemos que hay peruanos preparándose y trabajando en el extranjero, que deberían ser tomados en cuenta al momento de armar los cast.

Hay que considerar también a la inversión que hace el país en cultura. El poco apoyo que da el Estado a los privados y a sus propios espacios nacionales. El Ministerio dice que somos el cuarto país de la región en invertir en cultura, pero cuando notamos que eso es un 0.27% del presupuesto nacional es realmente triste. Aquí de hecho, la responsabilidad cae tanto en el despacho de Peirano, para sustentar cuán importante es gastar en cultura; y en el sector de Luis Castilla, el Ministro de Economía, que debe comprender y aumentar los ingresos del sector.

Aunque por el  momento parece una constante de los Gobiernos nacionales tener esa pobre visión de desarrollo…

Placido Domingo, Ingrid Yrivarren y Luis Peirano (Fotografía: Oscar Mendoza Heredia)

Conferencia del maestro Plácido Domingo | Del otro lado, Peirano feliz con Ingrid Yrivarren (?) (Fotografía: Oscar Mendoza Heredia)

Más cosas buenas (Bonus Track 1).- Hay que destacar nuevamente a Sinfonía por el Perú por su trabajo social. Empezó muy bien en enero del 2012 y ha continuado su trabajo acertadamente, aumentando núcleos, haciendo conciertos y demás actividades. La labor artística de Espartaco Lavalle con la orquesta juvenil es realmente destacable al igual que la de los directores de cada núcleo con sus pequeños alumnos. El único detalle es que a veces la estrategia digital de marketing parece más la de una agencia privada de Juan Diego Flórez que del propio Sistema (ejemplo: la portada actual de su página en Facebook).

Tampoco podemos dejar de comentar la llegada de Plácido Domingo para inaugurar el ciclo internacional del Gran Teatro Nacional en julio de este año. Todo esto gracias a VIVA México y a un grupo de privados que lograron que el tenor más importante del mundo venga a Lima antes de continuar con su viaje en Europa.

Otra buena iniciativa ha sido Clásicos Peruanos, un sello independiente de música de arte nacional que ofrece de manera gratuita lo mejor de los compositores más destacados del país.

Aunque hay otras cosas que dan miedo (?) (Imagen: Internet)

Aunque hay otras cosas que dan miedo (?) (Imagen: Internet)

Lo raro (Bonus Track 2).- Hagamos esto menos doloroso. Las transmisiones operísticas de TV Perú son vergonzosas. Pésima dirección de cámaras, pobrísima calidad de sonido y, a veces, cortes abruptos a la mitad de un acto. ¿Se puede mejorar? Sí. De hecho, su labor de llevar la ópera, el ballet, el folclor y los conciertos a todo el país es una buena idea, pero hay que tomarlo en serio y respetar el trabajo artístico.

Y ya que hablamos de ópera, vayamos a las ya famosas ‘antesalas’. En algunas de las transmisiones de las  Tertulias Líricas de Filarmonía he escuchado lecturas de biografías y otros puntos sacados, literalmente, de páginas web. A los encargados de la radio: por favor, más respeto con el público. La investigación solo cuesta mucha lectura, paciencia y cerebro. La gente merece recibir algo nuevo, producto de un estudio; no lo que sale en la Wikipedia o en Biografías y Vidas.

Recordemos que la cultura además de las manifestaciones artísticas implica otro aspecto fundamental que son los valores. Entre ellos, la superación desechando todo tipo de mediocridades que pueda impedirnos cumplir nuestras metas. Para ello, armar una propia escala de valores es importante.

En resumen, se percibe un ambiente positivo en la cultura musical del país. Estamos llenos de grandes metas y queda en nosotros aportar a este desarrollo.

Las cosas bonitas del 2012:

El próximo año será mucho mejor.
¡Feliz 2013!

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Un comentario en “Lo que nos deja el 2012

  1. No conozco mucho de arte musical, pero lo poco que he visto en el GTN me ha gustado (y han sido obras de producción estatal, como el Arca de Noe por ejemplo)… Y enfatizo que no conozco mucho de este arte, porque justamente hay poco interés en difundirlo, y mas bien veo con pena, que hay mucho interés en asumir el personalismo de lo poco que se ha logrado… Y mas aún, leo que mucha gente se escuda en la falta de “apoyo” del estado a estas actividades, menospreciando además el gran trabajo que hacen algunos grupos, grupos muy ligados al mismo objetivo, que en vez de apoyarse y edificarse, parece que tuvieran ciertas rivalidades que les impiden avanzar (la odiosa “olla de grillos”)… Asumiendo actitudes como que si es el grupo tal hizo cual, o el estado tal cosa mal, al final eso que importa… Todos tienen como objetivo común me parece, que se difunda, se genere cultura y atisbo de estas expresiones artísticas en nuestra sociedad. Base para la consolidación y mejora continua ¿no? Ojalá por eso, que estas actitudes cambien, por el bien de todos los que trabajan en ello, y por el beneficio de los que disfrutamos de su gran trabajo.

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