Apreciaciones sobre Cavalleria/Pagliacci (Temporada 2010)

La noche de ayer los espectadores entramos a un primer programa de la temporada que prometía superar las expectativas. Ya las dos funciones anteriores (y ensayo general) habían sido exitosas por lo que los aficionados esperábamos a la tercera presentación. El programa anunciaba un cambio en la ópera Pagliacci: Mauricio Miranda entraba en lugar de José Carlo Marino. Minutos después de las 19:30 la orquesta emitió las primeras notas de Cavalleria Rusticana, ópera que dejaría al público pegado al asiento por poco más de una hora.

El elenco de esta primera ópera compuesto por la mezzosoprano ítalo-argentina María Luján Mirabelli, el tenor peruano Andrés Veramendi, el barítono italiano Giuseppe Altomare y la mezzosoprano peruana Jimena Llanos dejaron todo en el escenario a nivel vocal y actoral convenciendo con sus personajes. Particularmente, de toda la obra vale destacar el dueto de Turiddu (Veramendi) y Santuzza (Mirabelli), y el de Santuzza (Mirabelli) con Alfio (Altomare).

Veramendi encarna un Turiddu que convence. Hay concordancia entre lo que se le escucha y lo que se ve (su actuación), lo que hace bastante creíble a su personaje. Además se acopla muy bien con todos los personajes con los que interactúa (Lola, Santuzza, Alfio, Mamma Lucia). Quienes hemos podido escucharlo antes, destacamos su evolución como artista a pasos agigantados lo que le traerá grandes éxitos en sus futuras presentaciones, tanto en Perú como en el mundo.

La mezzosoprano María Luján Mirabelli, por su parte destaca como una Santuzza que deja al espectador con muchas emociones. Una hermosa voz que llena la sala principal del Teatro Segura y una conmovedora actuación desde el inicio hasta el desgarrador final. Sin duda, hay que hacer mención a la interpretación de la romanza “Voi lo sapete, o Mamma”.

Entre Mirabelli y Veramendi se vio una química que sólo pueden tener dos cantantes que conocen sus trabajos (han actuado juntos en Carmen en el 2007 y cantado la Misa de Réquiem de Verdi el 2008), por lo que fueron merecidas las ovaciones para ambos al final de Cavalleria.

Santuzza (Mirabelli) y Turiddu (Veramendi) durante el dueto de Cavalleria

Santuzza (Mirabelli) y Turiddu (Veramendi) durante el dueto de Cavalleria (Fuente: Romanza)

La mezzosoprano Jimena Llanos ejecuta correctamente el rol de Lola. Gracias a sus capacidades vocales e histriónicas podemos ver una Lola seductora (tanto en voz como en actuación). Llanos estará en el próximo programa que ofrece Romanza, en el rol de Zia Principessa de la ópera Suor Angelica, de Puccini.

La producción de esta ópera, a cargo del maestro Carlos Palacios, fue respetuosa con la historia. Llena de teatralidad y detalles, permite incluso al espectador que recién se inicia en estas obras a entenderla correctamente. Destaco el inicio durante el preludio que contextualiza y permite comprender todo el motor de la obra –el adulterio cometido por Turiddu y Lola-.

'Fior di giaggiolo' - Lola (Llanos), Cavalleria Rusticana (Foto: Romanza)

Vale resaltar también que tanto en Cavalleria Rusticana como en Pagliacci no se apeló a un exceso de “gritos”, “vociferaciones” y exageraciones so excusa de ser óperas veristas, sino más bien se cuidaron detalles que dieron como resultado un programa equilibrado dándole inclusive más realismo que cuando se utilizan estos recursos anteriormente mencionados.

En Pagliacci, por su parte, la soprano mundialmente famosa Verónica Villarroel deleitó al público con una de las interpretaciones más destacadas de su repertorio, el de Nedda. Entregada al rol como una gran actriz y destacando por su hermosa voz, ofrece momentos conmovedores como la escena con Silvio.

Acto II, Pagliacci - Verónica Villarroel es Nedda (Colombina)

Acto II, Pagliacci - Verónica Villarroel es Nedda/Colombina (Foto: Romanza)

El barítono peruano José Sacín encarnó a Silvio, amante de Nedda, que junto a la Villarroel, como se mencionó en líneas anteriores y para reafirmar –no redundar- cumple muy bien con este rol que es pequeño pero sumamente importante para el desarrollo de la ópera.

Como protagonista, hay que destacar la interpretación de Canio hecha por el tenor chileno José Azócar. Una voz potente que llega hasta el último rincón de la sala del teatro. Conmueve en las partes más importantes de la obra con el aria más famosa de la ópera (Recitar… vesti la giubba) e impacta en la última escena en la que mata a Nedda y Silvio.

Final de Pagliacci - José Azocar es Canio

Final de Pagliacci - José Azocar es Canio/Pagliaccio (Foto: Romanza)

En ambas óperas, el barítono Giuseppe Altomare (Alfio/Prólogo/Tonio) ofrece a los espectadores, desde el inicio, personajes bastante bien logrados. Dotado de grandes capacidades histriónicas y de una hermosa voz ya conocida por el público limeño, es merecidamente ovacionado al final de cada ópera.

La producción de Pagliacci, ubicada en los años 40, es bastante dinámica, pero a pesar del cambio de temporalidad no pierde la esencia planteada por Leoncavallo, el compositor. En ambas óperas la escenografía es efectiva para el movimiento de los personajes, vale destacar la labor de José Sialer y todo su equipo y el trabajo de iluminación por parte de los técnicos.

Es necesario mencionar también el trabajo de roles pequeños (pero importantes, como todos los personajes en la ópera) de la mezzosoprano Rosangela Merino, quien fue Mamma Lucia en Cavalleria, y del tenor Mauricio Miranda como Beppe en Pagliacci, que remplazó a José Marino debido a un viaje a Madrid para incorporarse al Teatro Real.

Correcta la dirección del maestro Ricci, que estuvo atento a cada detalle de la orquesta incluso cuando el órgano entró antes de tiempo en el Intermedio Sinfónico de Cavalleria. Podría resaltar más su dirección en Pagliacci que en Cavalleria Rusticana, puesto que en la segunda mencionada hay algunos pequeños problemas de entrada en partes importantes, aunque la orquesta siempre sale airosa. Destacable las labores del maestro de coro Javier Súnico (Coro Ciudad de Lima) y de la maestra Mónica Canales (Coro Nacional de Niños), cuyo buen trabajo hizo que al final el público grite algunos bravo (bravi) al final para ambos elencos.

En resumen, la función de anoche no solo cumplió sino que superó expectativas del público. Aplausos y ovaciones durante varios minutos que básicamente fue producto de una entrega por parte de cada uno de los cantantes. Este programa es un gran inicio de la Temporada 2010 de Romanza y que no pueden perderse.

La última función es este sábado 21 a las 19:30. Entradas en Teleticket. Más información en Romanza.

Inicio de Pagliacci, Giuseppe Altomare es Tonio/Taddeo

Inicio de Pagliacci, Giuseppe Altomare es Tonio/Taddeo (Foto: Romanza)

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5 comentarios en “Apreciaciones sobre Cavalleria/Pagliacci (Temporada 2010)

  1. José Azócar tiene una gran voz como para interpretar a Canio de eso no hay duda (aunque su fraseo es a veces entrecortado) pero me parece que puede mejorar su actuación bastante. Da la impresión que en su concentración olvida gestualizar la escena o lo hace con cierto retrazo, esto fue muy notorio en “Recitar… vesti la giubba” pero lo curioso es que cuando llega a la parte de “no, pagliaccio non so” su transformación es inmensa en su actuar (porque tira las cosas y todo) pero tiene una cara demasiado bonachona para la escena lo cual te saca un poco. Gestualizar en Opera es muy importante porque debe ser exagerado, muy exagerado, no es cine, donde todo se arregla con un zoom in al rostro.

    Con animos de dar una crítica constructiva creo que a nivel general falta un mayor trabajo en la dirección de escena, en especial con lo referido a la actuación.

    Como ejemplo, la escena final de Cavalleria Rusticana tiene un impacto medio y no llega a ser tan trágica como debería en parte por que la tensión de la música no está bien actuada en cuanto a la deseperación de santuzza y la mama, es como si ya supieran que está muerto!. Ellas están con pena y llorando antes de enterarse de que Turiddu a muerto, no puedes hacer eso porque estarías creando drama mas no tensión que es el objetivo no?

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    • En lo que al final de Cavalleria se refiere tanto Santuzza como mamma Lucia saben perfectamente lo que está pasando, en primer lugar era algo cotidiano que cuando un episodio de esa naturaleza sucedía se retaran a duelo, segundo Santuzza tiene l diálogo con Alfio en el que le cuenta todo, cómo no va a estar esperando que le digan que Turiddu murió?? qué otra cosa puede esperar???, y mamma Lucia no era tonta, y esa despedida de su hijo la entiende perfectamente, asi que fué justamente lo que queríamos, que se notara que ambas sabíamos lo que sucedería. De todas maneras, las criticas constructivas son bin apreciadas y todo lo que sea para mejorar es muy bienvenido. Un cariño.

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  2. Pingback: Jimena Llanos: “El canto es una pasión” « Camello Parlante

  3. De acuerdo con María Luján y así fue como lo interpreté para escribir esta apreciación. Además, quien tiene base de haber visto muchas versiones de Cavalleria, se dará cuenta de que es como ella explica.

    Saludos y gracias por leer Camello Parlante

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