Dejo algunos post para que lean. He borrado casi todos los de mayor demanda… Esto no debía ser tan popular.
No sé si volveré. Pero si ya no encuentran nada para leer es que me fui. :) Eso sí, no dejen de visitar y no crean que esto es una despedida. No canten victoria.
Estamos en 1926, se ha estrenado Turandot. Hace dos años que falleció el maestro Puccini y una de sus obras más hermosas se ha representado por primera vez en un teatro. A pesar de los problemas que tuvo en algún momento con el compositor, Arturo Toscanini, por respeto a la composición del maestro ha detenido la presentación porque fue hasta ese momento que compuso el maestro (Liù, bontà perdona, Liù, dolcezza, dormi!).
Turandot es una ópera que durante años fue rechazada por los chinos. ¡Se sentían ofendidos! Sin embargo era
una pena que una ópera tan grande, con tantas dificultades vocales (como el In Questa Reggia o el Nessun Dorma) no se pudo representar durante décadas en China, el país en el que se basa la historia, hasta 1998.
La música de Turandot es exótica. Los temas orientales están puestos con más firmeza que en cualquier otra ópera. Y al ser la última no podía dejar de tener la característica de casi toda la obra pucciniana, la continuidad del discurso musical. Una continuidad que termina en una explosión de sonido al final de cada acto y que crea una apoteosis del teatro musical. Por eso, para muchos aficionados, es con Turandot que termina la ópera. Ni antes ni después.
Varios años atrás del estreno, aproximadamente cinco o más, Puccini tuvo la idea de crear esta ópera basada en cuentos orientales. En un inicio el estreno estaba previsto para abril de 1925, pero por la muerte de Puccini y la culminación de la obra por su colega Franco Alfano se estrenó en 1926.
Desde 1923, Puccini tenía problemas de garganta que al año siguiente se confirmó: era un cáncer. El compositor siguió tratamiento mientras culminaba Turandot; sin embargo, su cuerpo no resistió al tratamiento y falleció por complicaciones el 29 de noviembre de 1924.
En esta hermosa ópera cobran importancia elementos tan secundarios (en la obra del compositor) como el coro, quienes crean una atmósfera apropiada para la representación de la China milenaria.
Turandot es la cruel princesa de hielo, su antípoda es Liù, la bondadosa esclava que entrega su vida por amor a Calaf, aunque él quiera a Turandot. La princesa, envenenada por rencores pasados, decide someter a todo príncipe extranjero a sus enigmas y quien los adivine podrá casarse con ella, quien falle dará como paga su cabeza.
Partitura de Turandot
El primer reparto
TEATRO ALLA SCALA DE MILÁN
Rosa Raisa, primera Turandot
25 de abril de 1926
Turandot………… Rosa Raisa (soprano) Calaf………… Miguel Fleta (tenor)
Liù………… Maria Zamboni (soprano) Timur………… Carlo Walter (bajo) Ping………… Giacomo Rimini (barítono) Pang………… Emilio Venturini (tenor)
Pong………… Giuseppe Nessi (tenor)
Director: Arturo Toscanini
Argumento
Acto Primero
En las afueras del palacio imperial un mandarín da lectura a un decreto ante el pueblo congregado, señalando que la princesa Turandot sólo se casará con el príncipe de sangre real que sea capaz de resolver las tres adivinanzas que ella le proponga. El fracaso supone la muerte, y ésta es la pena que aguarda al príncipe de Persia, que no ha podido dar correcta respuesta a las adivinanzas. La multitud pide la sangre del príncipe, a la vez que va en tropel hacia el palacio, llamando al verdugo.
En el tumulto ha caído un anciano. La esclava Liú, su fiel compañera, pide ayuda a un hombre, el Príncipe Desconocido. Este reconoce en el anciano a su padre Timur, y Timur a su hijo. Ambos son fugitivos de su país y han de permanecer incógnitos. Mientras sigue oyéndose como fondo la sed de sangre de la multitud, Timur cuenta a su hijo cómo ha sido cuidado por Liu.
Aparece el cortejo y el pueblo, al ver el pálido semblante del joven Príncipe de Persia, pide piedad para él, uniéndose a sus voces la del Príncipe Desconocido. Pero todo es en vano. Implacable, aparece Turandot en un balcón del palacio. Todos los presentes inclinan su cabeza, menos el verdugo y los dos príncipes. Turandot hace un gesto expresivo, indicando que se cumpla la sentencia, sin pronunciar una palabra.
El Príncipe Desconocido ha quedado deslumbrado ante la belleza de Turandot. Cuando pasa el cortejo, éste decide quedarse allí, a pesar de las súplicas de Timur y de Liu. En la lejanía se escucha la voz del Príncipe de Persia preparándose a morir y luego el griterío de la multitud cuando éste ha sido ejecutado. El Príncipe Desconocido decide entonces presentarse a la prueba y hace sonar el gong ceremonial para anunciarlo.
Ping, Pang y Pong, los tres ministros de Turandot, interceptan el paso del Príncipe y tratan de disuadirle de su propósito. Ping le dice que Turandot no es más que una mujer como todas y que no vale la pena arriesgarse por ella, ya que su suerte será la misma que la de los otros pretendientes. Su discurso es interrumpido por sirvientes de Turandot, que ordenan silencio, para no turbar el descanso de su ama. Pero pronto los tres ministros reanudan sus discursos.
La sombra de los pretendientes de Turandot, muertos en el intento de conseguirla, vuelan sobre ellos. Finalmente, los ministros se van, pero Timur y después Liu tratan de disuadir al Príncipe, diciéndole que ambos morirán si éste persiste en su actitud. El Príncipe se conmueve ante los ruegos, pero sigue firme en su resolución.
Así, llama por tres veces a Turandot y golpea, también por tres veces, el gong ceremonial, comprometiéndose como pretendiente a la mano de Turandot o a la muerte.
Acto segundo
En una sala, los ministros Ping, Pang y Pong están haciendo los preparativos necesarios para una boda o para un funeral.
Recuerdan tranquilamente los días felices anteriores al sangriento reinado de Turandot y piensan en los innumerables pretendientes de la princesa que han sido ejecutados, imaginando lo felices que serían si llegara el momento en que tuviesen que preparar un lecho nupcial en vez de sólo cadalsos para ejecuciones. Los rumores que llegan desde palacio y la multitud que empieza a congregarse les hacen volver a sus tareas.
La escena es ahora en una plaza ante el palacio, mientras la multitud se congrega para presenciar el desarrollo de la nueva pretensión. En lo alto de una imponente escalera aparece el anciano emperador Altum. Con voz débil y temblorosa, trata también de disuadir al Príncipe, pero tampoco lo consigue.
Como en ocasiones anteriores, un mandarín da lectura al decreto y se oyen voces llamando a Turandot, que entra, ahora vestida de oro. La princesa explica las razones de su bárbaro edicto: lo hace en venganza de lo que aconteció hace muchos miles de años, cuando una princesa fue raptada y violada cruelmente por un bárbaro. Con aire amenazador aconseja al príncipe que no siga adelante, pero él insiste en su propósito con aire desafiante.
Turandot plantea la primera adivinanza. El Príncipe responde rápidamente: “Esperanza”. La respuesta es correcta. La segunda adivinanza tiene también la respuesta cierta: “Sangre”. Ante la tercera pregunta ¿Cuál es el hielo que te inflama?, el príncipe duda un momento, pero pronto responde: “Turandot”. Ante la alegría de todos, el Príncipe ha triunfado. El emperador y el pueblo declaran que el juramento obliga y Turandot debe aceptarlo.
La princesa protesta ásperamente y pregunta al príncipe si la quiere conseguir por la fuerza, a lo que él replica que no y le ofrece, a su vez, una oportunidad de quedar libre: si ella descubre su nombre antes de la siguiente mañana, el Príncipe está dispuesto a morir. El Emperador ruega para que esa mañana el príncipe se convierta en su hijo. Cuando la corte se retira, el pueblo vuelve a postrarse ante Turandot y canta en su honor.
Acto tercero
Jardín del palacio imperial. En la distancia se oye a los heraldos que proclaman una orden de Turandot: Que nadie duerma, dicen, pues el nombre del Príncipe debe ser descubierto bajo pena de muerte. El Príncipe recoge las palabras en el aria “Nessun dorma” (la más famosa de la ópera)
Se acercan Ping, Pang y Pong, tratando de persuadirle de que abandone su intento, que está llenando de terror a Pekín, para lo que le ofrecen bellas muchachas y cofres de oro y joyas. También el pueblo se une a la petici6n de los tres ministros, pero el príncipe sigue firme en su pretensión.
Entra un grupo de soldados llevando con ellos a Timur y a Liu, que habían sido vistos antes con el príncipe. El Príncipe dice que ellos no saben nada, pero el pueblo no hace caso. Se pide la presencia de Turandot. Ping se ofrece para arrancarles el nombre; entonces Liú se adelanta y dice que sólo ella lo conoce.
El pueblo pide que sea torturada; Ping pregunta el nombre una y otra vez, pero a pesar de ser sometida a crueles torturas, Liu no responde. El Príncipe, impávido, no interviene.
Turandot pregunta a Liu qué es lo que la hace tan fuerte y ella responde: el amor. Prosiguen las torturas y aparece el verdugo. Entonces Liú dice que hablará y predice que Turandot cederá finalmente ante el príncipe, así como su propia muerte. Sacando un puñal, Liú se suicida, cayendo a los pies del príncipe, sin haber revelado su nombre.
Timur se desespera por la pérdida de la muchacha y toma su mano. La multitud, ahora arrepentida, pide al espíritu de Liú que los perdone. (Este es el momento en que termina la música compuesta por Puccini)
Luego salen todos, excepto el Prícipe y Turandot. É1 recrimina a Turandot por su dureza, y Turandot, que al principio rechaza al pretendiente, diciendo que ella es sagrada y que nadie debe profanarla, acepta que él la bese con pasión. Mientras se escuchan a lo lejos unas voces femeninas, Turandot empieza a ablandarse.
Profundamente consternada por haber sido vencida por el Príncipe, Turandot llora por primera vez y le pide a éste que victorioso la deje, pues aún no ha podido conocer su nombre. El príncipe entonces se lo dice: es Calaf, hijo de Timur. Ahora ella, si quiere, puede matarlo.
La breve escena final ocurre ante el palacio, donde la multitud rinde homenaje al Emperador. Turandot trae a Calaf, y dice a su padre que ya conoce el nombre del extranjero: Su nombre es Amor, dice ella, y el pueblo canta lleno de júbilo.
Fuente: La coctelera y Beethoven FM
Material para ver y escuchar
Videos:
Les dejo un video de cada acto.
Acto I – Non Piangere, Liù – Nicola Martinucci
Acto II – In questa reggia (Turandot: Birgit Nilsson; Calaf: Franco Corelli)
Il Trittico (El tríptico) es un trabajo en el que Puccini quería juntar tres óperas para representar una noche. Así resulta Il Tabarro, Suor Angelica y Gianni Schicchi. Basados en historias adaptadas de La Divina Comedia o Comedia de Dante.
El estreno fue en el Metropolitan Opera House en 1918.
Argumentos
Il Tabarro
A orillas del Sena está anclada la lancha de Michele. Luigi, il Tinca e il Talpa, tres estibadores de muelle, descargan los últimos sacos de cemento. Giorgetta, la bella mujer del Michele, les lleva vino para refrescarse. Michele nota que Giorgetta se fija en el joven Luigi, y baila con el estibador. Mientras las modistillas disfrutan de la última canción popular del momento, aparece Frugula, la mujer de Talpa. A despedirse, Liugi promete ir a ver a Giorgetta en secreto al barco por la noche. La señal será la cerilla que ella encenderá en el momento oportuno. Michele sufre recordando pasados tiempos felices. Apesadumbrado, prende una cerilla para encender su pipa. Se oyen pasos en la pasarela del barco, Luigi camina con confianza por la cubierta. Michele le coge y le obliga a confesar. Estrangula a su rival y coge violentamente a Giorgetta, que asustada asoma por allí, y la arroja sin compasión sobre el cadáver.
La acción se desarrolla en un convento de monjas , a fines del Siglo 17
Acto único
Después de rezar las Vísperas las monjas se reúnen en el patio del convento para el recreo y una a una hablan de pequeñeces que las preocupan. Suor Angélica confiesa no tener ningún deseo. Una de las hermanas anuncia una visita en el locutorio y dice que ha visto cerca de la puerta una elegante carroza.
Suor Angélica deja el cuidado de las flores y se acerca apresuradamente. Suena la campanilla del locutorio suena. La Abadesa llama a Suor Angélica. Su corazón siente ahora la esperanza que nunca intentó albergar.
Luego de siete largos años, ha venido a verla su anciana tía, austera y rígida. Trae un pergamino que Suor Angélica debe firmar. La anciana princesa tiene para la sobrina, a quien ella misma ha enclaustrado para castigarla por un amor desgraciado, palabras sin misericordia, aún cuando le anuncia que su otra sobrina, hermana menor de Suor Angélica, está por contraer matrimonio.
Pero ésta todo lo soporta, porque sólo desea saber una cosa, dónde está su hijo, el hijo que vio una sola vez y que le fue arrancado de los brazos. La anciana se niega a decirlo, pero la madre, fuerte en su derecho, la obliga.
Al fin sabe la verdad terrible: el niño ha muerto hace dos años. La religiosa cae al suelo sollozando. Luego firma el pergamino sin leerlo, y permanece sola en las sombras del atardecer, evocando tiernamente a su hijito en una desolada plegaria.
El drama humano ha terminado; pero a este drama intenso e irreparable se agrega ahora un último episodio: el milagro.
En un momento de exaltación, Suor Angélica bebe el jugo de una planta venenosa, pero al darse cuenta que ha cometido suicidio y que por ser un pecado mortal no podrá ver a su hijo en el más allá, presa de arrepentimiento, pide clemencia a la Virgen.
Todo cuanto rodea a la moribunda se transforma, ahora, en una visión mística y reconfortante, coronada por la presencia de la Virgen María junto a su niño.
Fuente: Beethoven FM (Chile)
Gianni Schicchi
La ópera se desarrolla en un acto, el día 1 de septiembre del año 1299, en la casa de Buoso Donati en Florencia.
Acto único
Los codiciosos parientes del rico solterón Buoso Donati rodean con hipócrita compasión el lecho en el que éste yace muerto. Corre el rumor de que el viejo ha dejado todas sus pertenencias a un convento de monjes.
Se encuentra el testamento y, por tanto, después de confirmar la sospecha, solamente el astuto Gianni Schicchi puede servir de ayuda. Llega éste acompañado de su hija Lauretta, quien está enamorada de Rinuccio, el sobrino de Buoso.
Lauretta amenaza con suicidarse si su padre no la ayuda a salvar la fortuna y, por lo tanto, la considerable dote que le correspondería.
Finalmente Schicchi encuentra la solución. En la ciudad nadie sabe todavía la muerte de Buoso, por lo tanto Schicchi se viste con las ropas del difunto, se acuesta en la cama en una habitación a oscuras y llama al notario para cambiar el testamento.
A continuación, el falso Buoso dicta el nuevo testamento ante el notario y dos testigos, reparte su fortuna entre sus parientes y deja la mayoría a Gianni Schicchi, lo que produce la ira de la parentela presente.
Después de haber despedido al notario, los engañados herederos quieren atacar a Schicchi, pero éste les echa de la casa ya que ahora le pertenece. Solamente la pareja de Lauretta y Rinuccio se queda feliz junto a él.
Para terminar la ópera, Gianni Schicchi deja la acción y en la tónica de la commedia dell’arte se acerca al borde del escenario y pide al público que suavice con un gran aplauso el castigo que Dante Alighieri, que lo creó, le impuso, mandándolo al Infierno.
Junto a La Fanciulla del West y sus óperas iniciales, La Rondine es la que tiene menos representaciones en los teatros de ópera del mundo. Cuenta la historia que Puccini quiso que sea una comedia, pero terminó siendo trágica, o al menos dramática. Ya no estamos aquí ante la exacta heroína pucciniana, sino más bien ante una mujer que ama su libertad, como una Violetta de inicios del siglo XX. Y ya que se hizo la comparación, podría ser similar a la historia de la cortesana parisina, con excepción de que Magda, protagonista de La Rondine, no muere sino que regresa a su vida de diversión.
Los tiempos difíciles de la Primera Guerra Mundial trajo problemas para el estreno de La Rondine, Puccini intentó por todos los medios estrenarla, pero solo se pudo en el Teatro de la Opera de Montecarlo bajo la gestión de Sonzogno, la competencia directa de Ricordi, ya que este se negó a estrenarla en Italia.
Argumento
Acción: Paris y la Riviera, durante el Segundo Imperio
Acto I – Atardecer en la casa de Magda, en Paris.
Magda, Rambaldo y amigos pasan la tarde en salón. El poeta Prunier alerta de la nueva moda amorosa en Paris: el amor sentimental; Lisette, camarera de Magda, dice que eso no existe, es más sencillo: “me quieres, te quiero, hecho”. Prunier se molesta con las actitudes de la camera y Magda le pide paciencia. El poeta sigue hablando del amor sentimental, que es como una enfermedad y de las cursilerías que esto conlleva; Yvette, Bianca y Suzy se burlan, pero a Magda parece interesarle, el poeta continúa dando los detalles de esta moda a la que nadie puede resistir, ni Doretta, su nueva heroína. Sobre ella ha escrito una canción que Magda le pide cantar, hace callar a los hombres anunciándoles que el poeta cantará, el tema: el amor; tema trillado, opina Rambaldo. Prunier comienza a cantar sobre esta niña que su misterio nadie descubrió y que un rey le propuso amarlo por riquezas mas ella lo rechazó, el oro no la hacía feliz. Prunier se detiene y Magda pregunta por qué. No ha encontrado un final y Magda intentará concluirla. Inicia de nuevo la canción, pero ahora adquiere tonos más idílicos, habla de un romance con un joven que la besa y le descubre la pasión y el amor. Todos admiran y adulan a Magda, la canción concluye diciendo que no importa la riqueza si la felicidad ha florecido. Incluso Rambaldo la felicita y a Magda le extraña, pues es un hombre muy “práctico”; lógico, dice Prunier, pues en el fondo de todos hay un diablo amoroso, pero Rambaldo asegura que el suyo está dormido y aprovecha la ocasión para regalarle a Magda un collar de perlas que había olvidado darle. Todos admiran la joya. Lisette entra anunciando que hay un joven que lleva dos horas esperando ver a Rambaldo y que pronto regresará, Rambaldo pide permiso para recibirlo, es hijo de un amigo. Las tres amigas de Magda elogian la vida que Rambaldo le da a Magda, pero ella dice que el dinero no es todo, les pregunta si acaso no llegan a envidiar a las grisettes felices con sus enamorados. Magda les cuenta su propia experiencia: una noche, con su tía esperándola en casa, se escapó al Bullier, conoció a un hombre, bailo con él, tomaron unas cervezas, la besó, fue feliz, él le pregunto su nombre y ella el suyo, se miraron y luego ella se fue mientras una canción le decía que defendiera su corazón. Magda dice que quisiera repetir esas horas de felicidad. Las amigas llaman a Prunier y le dicen tener un nuevo argumento, pero se muestra poco interesado; no corresponde a sus gustos de artista ni es el tipo de conquistas que le llaman la atención, su mujer debe ser refinada, elegante, como Galatea, Berenice, Francesca o Salomé, pues ha nacido para grandes aventuras. Al ser cuestionado de cómo escoge a las mujeres dice buscar su futuro en la mano y se ofrece a leerles la mano, se acercan a un biombo y comienza con Magda. Lisette ha hecho pasar a Ruggero Lastouc, hijo de un amigo de Rambaldo. Prunier no quiere hablar de lo visto en la mano de Magda pero ella insiste; le dice que quizá como la golondrina emigre al mar, al sol y al amor. Mientras Rambaldo pregunta a Ruggero si es la primera vez que visita Paris, Prunier sigue leyendo la mano de las demás amigas. Rambaldo pregunta a Prunier a donde enviar a un joven de provincia a divertirse alegremente. A la cama, dice Prunier, la primera noche en Paris en solo una vana leyenda; Lisette se opone totalmente, es parisina y defiende su ciudad, llena de fascinaciones y que es como la primera vez que se ve la inmensidad del mar, asegura; Prunier se siente indignado por el comportamiento de la camarera y Magda lo tranquiliza; le piden a Lisette sugiera a donde enviar a Ruggero, después de proponer varios lugares, que él ha ido apuntando, le dicen que el mejor lugar será el Bullier. Ruggero sale, Rambaldo se despide y todos pronto lo hacen, sólo quedan Magda y Lisette, que tendrá esa noche libre. Magda decide quedarse en casa, Lisette sale y Magda se queda pensando en las palabras que le digo Prunier, ve el papel donde Ruggero anotó las sugerencias de Lisette, lee “Bullier” y entra al boudoir. Prunier y Lisette aparecen juntos, el poeta dice amar a la camarera y se preparan para salir mientras él le recrimina su atuendo, tomado del guardarropa de su señora; mientras ella va a cambiarse él le pide perdón a las musas por caer tan bajo, pero la ama; ya que ella a queda al gusto del poeta salen. Magda sale del boudoir arreglada como grisette y sale.
Acto II – Esa misma noche en el Bullier
El lugar está lleno de jóvenes estudiantes, curiosos, parejas y grisettes. Unos piden la cuenta, otros ordenan bebidas, floristas ofrecen sus flores y otros les hacen proposiciones a sus parejas. Ruggero entra y pronto se vuelve el blanco de más de una joven que quiere acompañarlo y le preguntan su nombre, pero él se rehúsa y se sienta solo. Pronto aparece Magda a quien tratan de acompañarla un grupo de jóvenes, pues ven que es nueva por ahí; uno de ellos le ofrece su brazo y ella lo rechaza, se preguntan sí tiene una cita y ella dice que si, para salir de apuros va y se sienta en la misma mesa que Ruggero y los demás se alejan diciéndoles que gocen la vida. Magda le pide disculpas a Ruggero y le dice que sólo lo hizo para salir del apuro y que ya se va, pero Ruggero le pide quedarse, pues le recuerda a las tímidas muchachas de Montauban, su pueblo natal. Él dice que admira a las muchachas que están en el lugar, pero le atrae mas una más sencilla, como ella y pronto la invita a bailar, Magda dice estar feliz estando en sus brazos y el coro canta alegremente. Prunier entra reprochándole a Lisette su falta de buen comportamiento y educación mientras Magda y Ruggero se sientan cansados y piden un par de cervezas, ella recuerda su aventura juvenil en ese mismo lugar y brinda a sus amores, Ruggero le pregunta su nombre: Paulette, responde y él le dice el suyo, también le dice que no la siente extraña, siente algo dentro de sí y se besan. Mientras unos jóvenes piden silencio para los enamorados Lisette reconoce a su señora y se alarma, pero Prunier que ya reconoció también a Magda y trata de encubrirla, le dice que no es cierto, que ha bebido de más; también ha reconoció a Ruggero y Prunier sugiere acercarse, el poeta saluda a Ruggero y le pide le presente a la joven que lo acompaña, la presenta como Paulette y está le pregunta a Lisette por qué la ve tanto, ella le explica que es el vivo retrato de alguien más, su patrona, quien es más elegante; Magda ríe y le dice que ella si lo es, Lisette confiesa que toda su vestimenta es tomada del guardarropa de su señora y ríen; Magda le pregunta a Prunier sí acaso esta es Salomé o Berenice. Ruggero propone un brindis, un brindis por una sonrisa fresca, una mirada profunda, Magda ha quedad conquistada y Ruggero dice darle su corazón, se declaran su amor mientras Prunier y Lisette se dicen también palabras amorosas. La multitud se ha acercado a admirar a los cuatro enamorados a los engalanan con flores, una guirnalda para la musa y corona al poeta. Sorpresivamente aparece Rambaldo en el lugar, Prunier lo ve y Magda le pide alejarlo, el poeta le pide a Ruggero acompañe afuera a Lisette quien lo entretendrá unos momentos mientras el resto de los asistentes salen al jardín y otros se retiran pues, casi amanece ya. Prunier trata de alejar a Rambaldo, pero es este quien lo aleja a él y pregunta a Magda que hace ahí, ella dice que no hay nada que agregar a lo que ya vio, él dice que entonces no hay problema y se retiren juntos, pero ella se niega, ama a Ruggero y se queda; se disculpa de Rambaldo y este le dice que ojalá no se arrepienta y se va. El lugar queda prácticamente solo, a lo lejos se oye una voz que habla del amanecer, Ruggero regresa y le pide a su amada irse y salen del brazo.
Acto III -En una terraza de una villa en Niza
Magda y Prunier se encuentran juntos tomando el té, hablando de su amor y como se conocieron. Ruggero le dice a Magda que le ha escrito a su padre, por dinero, pues le hace falta; ella se culpa y él le dice que eso no es todo, también escribió para pedir el consentimiento de sus padres a su relación, ella no sabe que decir. Ruggero le pide que acepte ir con él a su casa rodeada de huerto y colina y cuidada por su madre y quizá tener un hijo, sale. Magda se queda sola y perturbada, quisiera decirle la verdad a Ruggero, pero no puede, no quiere destrozarlo, sale. Aparecen Prunier y Lisette, se preguntan si ese será el lugar, pero Lisette se muestra perturbada, pues aun oye las rechiflas del publico que la abucheo una noche antes, le reprocha a Prunier su fracaso como artista, pues fue idea de él, quien dice que solo la gloria quería darle, aun así ella sigue temerosa, tiene sus propios sueños y él nada sabe de ellos. Aparece el mayordomo a quien le piden los anuncie. Magda aparece y los saluda muy contenta de que aun la recuerden, Prunier le dice que todos la recuerdan, más que eso, hablan de ella, pues no creen que haya renunciado a su vida pasada por un amor, que una vida entre renuncias, la de una casa honesta que encierra el amor en una tumba, no es la de ella. Magda le pide que no hable sobre ello, la hiere y les pregunta sobre ellos. Prunier dice haber tratado de convertir a la camarera en artista, pero el teatro de Niza decretó que no tiene pasta de gloría y regresará a ser camarera, la que se muestra feliz de ser de nuevo la camarera de Magda. Prunier le pide de nuevo pensar en abandonar esa vida que trata ahora de llevar y dice que hay quien la espera, sabe de sus problemas y esta dispuesto a salvarla siempre. Prunier se despide preguntándole a Lisette a que hora la puede ver en la noche. Magda le pregunta a Lisette si en verdad la abuchearon y ella dice que la escena es un precipicio, pero ya paso y va por un delantal blanco. Ruggero entra corriendo, la respuesta de su madre ha llegado y le pide que ella misma la lea. Magda comienza a leerla, su madre le escribe que si ella a tocado su corazón sea bendita si la manda el señor, piensa que será la madre de sus hijos y que si él sabe que es buena, tranquila, pura y tiene todas las virtudes le dé un beso de su parte. Ruggero la besa, mas ella no puede recibirlo, no debe engañarlo, pues su pasado no puede olvidarse y nunca podrá entrar en su casa, Ruggero pregunta el por qué, contaminada he llegado a ti, responde Magda; pero a él no le importa, sólo sabe que es suya. Magda podrá ser su amante, pero nunca su esposa, Ruggero le pide que calle, que sus palabras son su perdición y lo destrozan, ella también ella sufre, pero en su casa no puede entrar. Le pide vaya a casa con su madre y la olvide; él le ruega que no lo deje, si no ve su llanto y sufrimiento y ella le dice que el sacrificio que hace es por él, que su alma siempre estará con él, que regrese a su casa y ella regresará a su pena, que deje que el dolor sea de ella. Ruggero queda sollozando, mientras Lisette, se acerca a Magda quien se apoya en ella y salen.
Quizá esta sea la ópera de Puccini que tiene menos representación-y tal vez aceptación- por parte del público, a 98 años de su estreno; sin embargo, es una producción exótica y diferente a todas las que había compuesto. La Fanciulla del West constituye así una obra bastante curiosa dentro de la producción de Puccini, tanto por el tema como por la novedosa composición musical.
Se conoce que cuando el compositor fue a dicha ciudad, algunos años atrás, aprovechó para disfrutar en ver los teatros de David Belasco, ahí conoció la creación de este dramaturgo: The Girl of the Golden West. Luego de tener la traducción de la historia, decidió utilizarla como tema para su nueva ópera.
Esta ópera se estrenó el 10 de diciembre de 1910 en el Metropolitan Opera House de Nueva York con gran éxito. Entre los que destacaron esa noche están Enrico Caruso en el rol de Dick Johnson-Ramírez (Ramerrez), Emmy Destinn (Emilie Kittlova), recordada por ser la primera Salomé, en el rol protagónico de Minnie, y Pasquale Amato como el Sheriff Jack Rance. Arturo Toscanini fue quien dirigió la orquesta. Aquí el reparto (y equipo de producción) completo de la obra obtenido del Repertory Report del Metropolitan Opera House:
Cartel de Reparto (Metropolitan Opera House Database)
In the presence of the composer
La Fanciulla del West – Metropolitan Opera House: 12/10/1910 (World Premiere) (Debuts: Lamberto Belleri, David Belasco, Edward Seidle,Frederick G. Gaus Reviews)
Metropolitan Opera House
December 10, 1910
World Premiere
In the presence of the composer
LA FANCIULLA DEL WEST {1}
Puccini-Civinini/Zangarini
Minnie………………Emmy Destinn
Dick Johnson…………Enrico Caruso
Jack Rance…………..Pasquale Amato
Joe…………………Glenn Hall
Handsome…………….Vincenzo Reschiglian
Harry……………….Pietro Audisio
Happy……………….Antonio Pini-Corsi
Sid…………………Giulio Rossi
Sonora………………Dinh Gilly
Trin………………..Angelo Badà
Jim Larkens………….Bernard Bégué
Nick………………..Albert Reiss
Jake Wallace…………Andrés De Segurola
Ashby……………….Adamo Didur
Post Rider…………..Lamberto Belleri [Debut]
Castro………………Edoardo Missiano
Billy Jackrabbit……..Georges Bourgeois
Wowkle………………Marie Mattfeld
Conductor……………Arturo Toscanini
Director…………….David Belasco [Debut]
Director…………….Edward Siedle [Debut]
Set Designer…………James Fox
Costume Designer……..Louise Musaeus
Lighting Designer…….Frederick G. Gaus [Debut]
La Fanciulla del West received eleven performances this season (*La Fanciulla del West tuvo 11 representaciones esta temporada).
[David Belasco, author of the play, The Girl of the Golden West, on which the opera was based, worked on every detail of this production, overseeing the design and stage direction.]
La historia cuenta que semanas antes del estreno de esta ópera, las entradas se agotaron completamente y el Met tuvo que luchar contra las reventas, e incluso presentaron dos ensayos generales con público antes del estreno, que sorprendió gratamente a Puccini por la acogida.
El argumento (gracias a “Hágase la música!”)
En el campamento de buscadores de oro, la tabernera Minnie desempeña un papel particular. Es el ángel bueno de todos, pero además es una auténtica fanciulla del West, una verdadera «chica del Oeste», que cabalga magistralmente, sabe utilizar el revólver y conoce todos los trucos de las cartas. El ambiente del Oeste «salvaje», el mundo cruel, sin leyes y sin contemplaciones de los buscadores de oro de California aparece descrito con brillantez. Para muchos de estos hombres, Minnie significa algo más. Aman sus modales bruscos y la desean. Un hombre llamado Dick Johnson entra en su local. Se conocen de antes y se gustan. En realidad, él es el tristemente célebre bandido Ramírez, que planea dar un golpe allí mismo, donde los buscadores de oro suelen guardar sus hallazgos. En el campamento se difunde la noticia de que el bandido se encuentra en las proximidades, y el sheriff se pone tras sus huellas. Minnie reconoce a Ramírez, pero ofrece un refugio al herido, incluso lo oculta con apasionado amor cuando el sheriff está a punto de capturarlo. Sin embargo, desde la habitación de Minnie, situada sobre la taberna, gotea la sangre del bandido. Minnie se arroja ante la puerta por la que el sheriff quiere llegar a donde está el bandido buscado. Le propone una partida: la apuesta es la vida de Ramírez. Minnie hace trampas y gana. La vida del bandido le pertenece. Pero, poco después, los buscadores de oro lo capturan y quieren colgarlo. Minnie debe intervenir una vez más. Recuerda a cada hombre lo que hizo por ellos; les recuerda la parábola bíblica del pecador arrepentido. Los rudos hombres se dejan convencer por estas emotivas palabras. Dejan libre al bandido, que parte con Minnie para comenzar en otro lugar una vida nueva y mejor.
Les dejo el video del aria Ch’ella mi creda cantada por Plácido Domingo en 1983 en el Covent Garden de Londres.
…y otra cantada por el tenor Mario del Mónaco, para muchos, uno de los “Ramerrez” (Ramírez) más grandes.
Les dejo también unos links de los cuales podrán descargar una versión de La Fanciulla del West.
Para los lectores (bilingües) que deseen, haciendo clic en continuar leyendo, podrán ver unas crónicas del New York Herald y del New York Times, que tratan sobre la noche de estreno de la ópera y algunas otras impresiones. (Gracias a la Base de datos del Metropolitan Opera House).
Es 1904 y se puede encontrar en Puccini un genio del teatro musical una incursión en lo exótico, lo novedoso, lo que no se ve usualmente. Será con Madama Butterfly, La Fanciulla del West y, finalmente, y para cerrar apoteósicamente, Turandot que se demuestre todo ese exotismo y belleza que caracteriza su obra (principalmente por M. Butterfly y Turandot).
Madama Butterfly surgió de una cadena de adaptaciones. La original sería Madame Chrysanthme o Madama Crisantemo de Julien Viaud, conocido como Pierre Loti, que escribió la obra en forma de diario. De esta surge la adaptación de David Belasco a teatro y luego la del tándem Illica – Giacosa a Madama Butterfly.
La historia de la joven geisha (Cio-Cio San) que se enamora de un marinero americano (Pinkerton), que tiene un hijo con él, pero que cuando se va, no vuelve hasta años después, casado con una norteamericana y para llevarse a su hijo, sin interesarle que Cio-Cio San lo esperó por años.
La ópera se estrenó el febrero de 1904 fracasando rotundamente. Se empezó la revisión de la obra y se reestrenó en mayo de ese mismo año en la ciudad de Brescia. Se sabe que los problemas de la aceptación de la ópera fueron porque la ópera original estaba en dos actos y el segundo era demasiado largo.
Según un sitio dedicado a recoger anécdotas, historias y también análisis de la obra de Puccini, se dice que el estreno de Madama Butterfly realmente no fue un fracaso ya que días después de este memorable estreno, un padre se presentó en la oficina de registro civil para declarar el nacimiento de su hija a la que quería llamarla “Butterfly”, aunque no figuraba ningún santo con este nombre en el calendario. Puccini se enteró de la noticia y se ofreció a ser el padrino.
Manuscrito. Madama Butterfly es una ópera con exóticas melodías orientales, pero Turandot es la ópera más exótica de toda la obra pucciniana.
Argumento
Acto 1
Transcurre en Nagasaki, a finales del siglo XIX o principios del XX.
Mientras está destinado a bordo del navío USS Abraham Lincoln, F. B. Pinkerton, oficial de la marina estadounidense por intermedio del casamentero Goro consigue a la quinceañera Cio-Cio-San en matrimonio. Para Cio-Cio-San (o Madama Butterfly, Señorita Mariposa) es un casamiento de por vida, pero para Pinkerton sólo una aventura fuera de su país. Durante el casamiento el tío bonzo de Butterfly aparece y la maldice por traicionar las costumbres niponas.
Butterfly y Pinkerton tienen su apasionada, primera noche de amor (dúo Vogliatemi bene)
Acto 2
Pinkerton ha regresado a Estados Unidos prometiendo retornar. Butterfly y su criada Suzuki lo esperan inútilmente, Butterfly confía en que volverá (aria Un bel dí vedremo). El cónsul americano llega con la noticia que Pinkerton no lo hará y Butterfly destrozada le muestra el hijo que ha nacido en su ausencia y que las dos han criado con la esperanza del retorno. El cónsul promete informar a Pinkerton del asunto y aconseja a Butterfly que vuelva a casarse con Yamadori, un príncipe que la pretende. Suena el cañón del puerto informando que llega un navío, es el barco de Pinkerton y Butterfly renace esperanzada. Las dos y el niño se preparan a esperar su llegada (Coro a boca cerrada).
Acto 3
Pinkerton ha regresado sólo de visita al Japón con su legítima esposa norteamericana Kate. Vienen a recoger al niño para criarlo en los Estados Unidos. Butterfly se lo entrega no sin antes despedirse (Tu piccolo Iddio) se retira a sus habitaciones y comete seppuku (suicidio ritual japonés).
En el desgarrador final, la geisha moribunda siente la voz de Pinkerton llamándola “Butterfly….Butterfly!”.
Síntesis argumental: Wikipedia en español.
Material para ver y escuchar:
Patricia Racette canta Un bel di vedremo del acto II de Madama Butterfly
ARENA FLEGREA, Napoles
August 9, 1958
PUCCINI-MADAMA BUTTERFLY
Cio-Cio-San……… RENATA TEBALDI
B. F. Pinkerton……… GIANNI RAIMONDI
Suzuki……… ANNA DI STASIO
Sharpless……… GIUSEPPE VALDENGO
Kate Pinkerton……… TINA QUAGLIARELLA
Goro……… MARIANO CARUSO
Yamadori……… VITO SUSCA
Bonze……… GIOVANNI AMODEO
Imperial Commissioner……… AUGUSTO FRATO
Créditos: En la imagen de la síntesis argumental Louise Homer como Suzuki y Geraldine Farrar como Cio-Cio San. Foto del Metropolitan Opera House Database.
Tosca es celosa, pero también es una heroína… y claro, una gran artista. Cae en las intrigas (y puede ser intrigante), pero es romántica y ama a Mario. Él es un artista, solo ama a Floria Tosca, pero sus convicciones e ideas lo llevan muy lejos. Scarpia se aprovecha de esto, él es astuto; ama a Tosca y la conseguirá cueste lo que cueste. Tosca le hace olvidarse de Dios; Tosca, por Mario, olvida a Dios; Mario no olvida a Tosca, da todo lo valioso que tiene para despedirse de ella por una carta. Un triángulo amoroso poco común. Una terna de virtuosismo musical.
Tosca es una historia fuerte para abrir un nuevo siglo; sin embargo, se empieza con ella. Esta ópera tiene un trasfondo político e histórico conocido: la batalla de Marengo del 14 de Junio de 1800 entre franceses (Napoléon) y austriacos, y la confusión al dar la noticia de la victoria. De este hecho nace la historia, la original, La Tosca de Victorien Sardou, en ella se basaron Puccini y sus libretistas (Illica y Giacosa) para crear el melodrama.
Quien iba a componer en un inicio Tosca era Alberto Franchetti, pero Ricordi, Puccini y compañía lograron convencer al compositor de que abandonara el proyecto. Una vez logrado eso, Puccini empezó la composición a los meses de haber estrenado La Bohème.
Por diversos motivos y tiempo que necesitó la realización de la ópera, esta se pudo concluir recién a finales de setiembre o inicios de octubre, aproximadamente, de 1899. Se estrenó el 14 de enero de 1900 en el Teatro Constanzi de Roma.
Algunas anécdotas que circulan por la red sobre el estreno de la obra dicen que momentos antes del inicio de la función corrió la noticia de que había una bomba dentro del teatro, hecho que resultó ser falso y que no logró opacar el éxito de esta ópera, que meses después se presentó en diversos países y que 108 años después sigue siendo una de las obras preferidas de los repertorios de las casas de ópera del mundo.
Dato curioso: La prueba del éxito de Tosca se puede ver en el estreno de la obra en Estados Unidos que fue en 1901 y desde esa fecha hasta 1932 se representó con diversos artistas.
La música de la obra tiene temas conocidos como Recondita Armonia cantada casi al inicio de la ópera por Mario; el Va, Tosca o Te Deum que canta Scarpia al final del primer acto con el coro; Vissi d’arte, vissi d’amore que es la plegaria de Tosca ante la situación extrema; y el tema del tercer acto E lucevan le stelle que es el aria de Mario en el momento previo a su ejecución.
Manuscrito del Te Deum del Acto I de Tosca
Manuscrito del aria del acto III E lucevan le stelle
“Tosca” se desarrolla en Roma, en apenas 24 horas del mes de junio del año 1800. Los tres lugares de la acción de cada acto son hoy fácilmente identificables en la ciudad capital italiana.
Acto primero
Iglesia de Sant’Andrea della Valle. Cesare Angelotti, cónsul de la desaparecida República Romana, se ha fugado de la prisión del Castel Sant’Angelo con la ayuda de su hermana, la marquesa Attavanti. Al comenzar la ópera, éste busca refugio en la capilla familiar de la iglesia, esquivando la presencia del sacristán del templo, que llega a sus quehaceres rutinarios.
Luego llega el pintor Mario Cavaradossi a terminar un retrato de la Magdalena a la que ha dado el rostro de la marquesa Attavanti, descubierta pocos días antes, sin ser visto, mientras ella rezaba.
Cuando el sacristán se va, Angelotti se da a conocer a Cavaradossi, quien comparte sus ideas políticas. Este le promete ayuda, pero la inesperada llegada de la célebre cantante Floria Tosca obliga a Angelotti a regresar a su escondite.
Tosca y el pintor se aman y ésta ha venido a proponerle un encuentro nocturno en su casa, a la vez que le hace una escena de celos luego de reconocer en la Magdalena los rasgos de la marquesa Attavanti.
Cuando Tosca se va, Cavaradossi decide esconder a Angelotti en su casa y sale raudamente de la iglesia junto a él después de sentirse un disparo de cañón que anuncia el escape del proscrito político.
Comienzan a entrar clérigos y fieles con el fin de festejar con un Te Deum la noticia de una presunta victoria de los austriacos sobre Napoleón. La algarabía general que reina en la iglesia es interrumpida por la llegada del barón Scarpia, jefe de la policía, acompañado su agente Spoletta y otros ayudantes.
Scarpia viene detrás de los pasos de Angelotti, y a través de alguna información del sacristán y de haber encontrado un abanico de la marquesa Attavanti, llega a la conclusión de que va por buen camino.
Regresa Tosca muy agitada y luego irritada por no encontrar a Mario Cavaradossi. Esto es un óptimo escenario para Scarpia, quien se excita en la consecución de dos fines: seducir a Tosca, algo que desea desde hace mucho tiempo, y seguir la pista de Angelotti.
La cantante parte hacia la casa de Cavaradossi, pretendiendo sorprenderlo con la presunta amante. Scarpia da la orden de que la persigan, mientras se une hipócritamente a la procesión del Te Deum. El policía no se da cuenta hasta ya avanzado el oficio religioso de que su incontrolable pasión por Tosca le está haciendo olvidar a Dios.
Acto segundo
Dependencias del barón Scarpia en el Palacio Farnese. Scarpia está cenando y desde afuera llegan los ecos de la fiesta que se está desarrollando en honor a la reina y en la que Tosca interviene como solista en la interpretación de una cantata.
Spoletta, temeroso de la reacción de Scarpia, narra las vicisitudes ocurridas en la casa de Cavaradossi, donde no se encontró a Angelotti. Sin embargo, el pintor ha sido arrestado por sospechas y conducido ante Scarpia con el fin de revelar el escondite del político. Cavaradossi no traiciona a su amigo y exhorta a Tosca, a quien Scarpia ha llamado ante él, a mantener el silencio sobre una verdad que ella conoce. Pero la cantante, que en un inicio se había resistido al insidioso interrogatorio de Scarpia, no resiste la visión de Mario torturado y revela el escondite de Angelotti.
Spoletta recibe la orden de capturar al fugitivo, para regresar más tarde con la noticia de su suicidio.
Tosca (Maria Callas) y Scarpia (Tito Gobbi)
en el acto II de Tosca
Cavaradossi maldice a Tosca y acoge con exaltación la noticia de la derrota austriaca en la batalla de Marengo. Después de que Mario Cavaradossi es arrastrado hacia el exterior por los agentes de Scarpia, Tosca trata de pactar con Scarpia y ofrecerle una recompensa monetaria, pero éste le manifiesta que sólo desea poseerla carnalmente.
Al final, angustiada por el siniestro sonido de los tambores que acompaña a los condenados al patíbulo, Tosca cede.
Scarpia le hace creer que la ejecución de Cavaradossi será simulada, mientras que, en referencia a un hecho del pasado (la muerte del conde Palmieri), le ordena a Spoletta que el pintor sea fusilado de veras.
Después de redactar el salvoconducto que permitirá a la pareja de amantes una huida de los Estados Pontificios, Scarpia se acerca a Tosca para abrazarla, pero recibe de ella una mortal puñalada con un cuchillo que la mujer había tomado de la mesa en que el policía cenaba.
Con gran sangre fría Tosca pone candelabros a cada lado del cadáver de Scarpia y sobre su pecho sangrante coloca un crucifijo.
Antes de huir sigilosamente de ese siniestro lugar, Tosca reflexiona sobre el poder de ese hombre ya sin vida ante quien, dice irónicamente ella, temblaba toda Roma.
Acto tercero
Terraza superior de la prisión del Castel Sant’Angelo. Amanece sobre Roma. Se oye el canto de un pastor y luego las campanas de las iglesias de la ciudad.
Cavaradossi será fusilado en ese lugar y le queda una hora de vida. Es entregado al carcelero, y con el consentimiento de éste, se decide a escribir un último adiós a su amada, a quien rememora con poéticas y sentidas palabras, mientras da rienda suelta a sus sentimientos con respecto a la vida y la muerte.
Spoletta llega con Tosca y, según lo pactado, se le permite asistir a la ejecución simulada de Cavaradossi.
Agitadísima, Tosca cuenta a su amado lo ocurrido con Scarpia y además de mostrarle el salvoconducto, le recomienda seguir al pie de la letra el simulacro de fusilamiento, debiendo fingir su muerte con la máxima naturalidad.
Los dos amantes se abandonan a la alegría de saberse, muy pronto, libres y a salvo. Viene el momento de las descargas de fusil. Spoletta impide luego que se de el tiro de gracia al caído y todos se alejan.
Pero muy pronto al llamar al caído para la rápida huida, Tosca constata la terrible verdad: no ha habido simulacro de fusilamiento sino una ejecución de verdad. Scarpia no cumplió su palabra y Mario Cavaradossi ha muerto.
Spoletta regresa muy pronto con un grupo de hombres para detener a Tosca. Pero ella no está dispuesta a caer en sus manos. Rápidamente se sube a la muralla del castillo y emplazando a Scarpia a encontrarse con ella ante el tribunal de Dios, se suicida lanzándose al vacío.
Material para ver y escuchar:
Videos
Dado que para muchos conocedores y aficionados (y para mí) de la ópera Maria Callas es la Tosca por excelencia, les dejo el mítico y famoso registro de 1964 del acto segundo de esta ópera pucciniana. Fue grabado en el Royal Opera House London (Covent Garden). Como Tosca, la soprano María Callas; como Scarpia, el barítono Tito Gobbi; como Mario, el tenor Renato Cioni.
1. Escena de la Tortura.
2. Asesinato de Scarpia.
Personalmente recomiendo la grabación de 1953 de Tosca con Maria Callas, Giuseppe di Stefano y Titto Gobbi, con la dirección de Victor de Sabata. ¡Tremendo registro!
Con Manon Lescaut Puccini se ganó el respeto del público y la crítica, pero con La Bohème el maestro se consagra como compositor. El 1º de febrero de 1896, exactamente tres años después del estreno de Manon Lescaut, se estrena en el mismo teatro (Teatro Reggio de Turín) La Bohème.
La historia está basada en Escenas de la vida Bohemia de Henry Murger. Exactamente no es la historia de Mimí la plasmada en la obra de Murger sino más bien un conjunto de vivencias de jóvenes bohemios. La adaptación del libreto hecha por Illica y Giacosa se enfoca en la relación del poeta Rodolfo y la joven costurera Mimí, y en su muerte. Pero se diferencia de la obra de Murger por la muerte de la protagonista, mientras Mimí muere, en la ópera pucciniana, en la buhardilla de los jóvenes artistas latinos; en la obra original, Mimí muere en un hospital esperando la llegada de Rodolfo. Además que la Mimí de Puccini se relaciona en la historia de Murger más con Francine, un personaje que muere de Tisis.
Lo cierto es que hay indicios de que existieron en la vida real tanto Mimí como Musetta, Colline el filósofo, que podría ser un amigo de Murger, y Rodolfo que según algunos vendría a ser el mismo Murger.
Cuenta la historia que Puccini junto con los libretistas y el editor Ricordi prepararon los libretos de La Bohème durante dos años, aproximadamente, esto por la misma exigencia, dedicación y perfeccionismo del compositor, quedándole así solamente 8 meses para la preparación de la música.
En esta obra, hay una continuidad musical que mantiene vivo el sentimiento que el maestro quiso con su música, y eso está dentro de cada espectador. Es así una hermosa ópera que muestra la alegría del Café Momus con toda la orquesta; el amor, la melancolía, con los cellos (chelos), violines y arpa, el misterioso inicio del acto 3, y demás ejemplos. El estilo de Puccini ya está definido.
Manuscrito. Última escena de La Bohème, muerte de Mimi. (Wikipedia)
El primer reparto
Rodolfo……… Evan Gorga (tenor)
Mimì……… Cesira Ferrani (soprano)
Marcello……… Tieste Wilmant (barítono)
Schaunard……… Antonio Pini-Corsi (barítono)
Colline……… Michele Mazzara (bajo)
Musetta……… Camilla Pasini (soprano)
Benoît……… Alessandro Polonini (bajo)
Alcindoro……… Alessandro Polonini (bajo)
Parpignol……… Dante Zucchi (tenor)
Director: Arturo Toscanini
Argumento
La Bohème es una ópera en cuatro actos de Giacomo Puccini, basada en la novela “Escenas de la vida bohemia” de Henry Murger y adaptada por Giuseppe Giacosa y Luigi Illica (con los que luego haría Tosca y Madama Butterfly).
El primer acto empieza con Rodolfo y Marcello (pintor) en escena, ambos están en una buhardilla, con mucho frío, el día de la Nochebuena. Así, para poder tener un poco de calor Rodolfo, el poeta, empieza a quemar sus escritos en la chimenea. Es cuando llega Colline, el filósofo, que quería empeñar unos libros pues están sin dinero y con hambre pero que no se puede porque en Nochebuena no aceptan empeñar. Después de esto y mientras Rodolfo intentaba mantener vivo el fuego de la chimenea, aparece Schaunard, el músico, que había sido contratado y traía dinero, comida y leña. Ellos ansiosos por comer pero Schaunard los convence en dejar para otra oportunidad esa comida para ir a disfrutar de las fiestas navideñas en el Barrio Latino y comer afuera. Es cuando llega el casero a cobrarles el alquiler. Ellos le invitan vino, le dicen que le van a pagar pero que se quede un rato, es cuando el casero empieza a hablarles y termina siendo expulsado de, como dicen, “esta honesta casa” ya que se hablaba de las supuestas infidelidades de él. Luego de eso, Rodolfo queda solo para terminar un artículo y es cuando llega Mimì, una vecina que le pedía encender la candela que se le había apagado. Ambos al mirarse se enamoran y cuando se apaga la vela y Mimì pierde sus llaves ambos empiezan a buscarla. En la oscuridad, Rodolfo coge la mano de Mimì y empieza a cantar el aria “Che gelida manina” que continuará con la respuesta de Mimì en su canción “Si, mi chiamano Mimì”. Así nace el amor entre Rodolfo y Mimì y se consagra con la canción “O soave fanciulla”, canción con la que se cierra el primer acto.
Escenografía. Acto II de La Bohème - Café Momus (Archivo Ricordi SpA)
El segundo acto empieza en el Café Momus del Barrio Latino. Ahí, Rodolfo presenta a Mimì que es muy bien recibida por el grupo. De pronto, mientras conversaban, llegó Musetta, antigua amante de Marcello, y llegó acompañada por Alcindoro. Marcello trató de ignorarla pero a ella le siguió interesando, tanto así que al final terminan nuevamente estando juntos. El acto termina cuando hay un desfile y por el ruido tremendo que ocasionó este y aprovechando el momento, los bohemios cargaron la cuenta a Alcindoro (ahora ex amante de Musetta).
El tercer acto trata del momento de desesperación al que llegó la relación entre Rodolfo y Mimì. Ella llegó al lugar donde se estaban hospedando Musetta y Marcello, para contarle a este, cómo andaba la relación con su amigo. Ella dice que Rodolfo está poseído por los celos, y que la relación ha llegado a tal punto que el le ha dicho que “ya no es para ella y que se consiga otro amante”. Luego de eso, Mimì queda escondida en un lado cerca del lugar donde están conversando Marcello y Rodolfo. Es así cuando Rodolfo le cuenta a Marcello que su tristeza real es porque Mimì está muy enferma y él se siente culpable del mal que la mata.
Llega el cuarto acto y el escenario es el mismo del primer acto, la buhardilla. Marcello y Rodolfo recuerdan a Musetta y a Mimì con melancolía. Aparecen luego Colline y Schaunard y recuerdan todo lo que pasó momentos antes que llegara Mimì en el acto primero. Es cuando llega Musetta informándoles que Mimì se ha puesto mal. Así es como Mimì vuelve a la buhardilla y mientras está recostada en una cama empieza a conversar con Rodolfo alegre por el reencuentro y empiezan a recordar cómo se conocieron, es cuando un ataque los trae nuevamente a la realidad y Rodolfo se pone cada vez más triste por Mimì. Después de un momento vuelve Musetta con un manguito para que Mimì se caliente las manos. Luego de un instante, Mimì muere. Schaunard se da cuenta del suceso y le cuenta a Marcello. Rodolfo aún no sabe nada, está a un lado de la escena pero ve las caras de sus amigos, un extraño “ir y venir”. Marcello abraza a Rodolfo muy triste y Rodolfo con gritos de dolor y desesperación va hasta la cama donde está Mimì… muerta.
Agradecimientos: Operamania, Karadar
Material para ver y escuchar:
Videos
Si, mi chiamano Mimì — Mimí: Mirella Freni. San Francisco Opera 1990
Sono Andati? (Última escena de La Bohème, en dos partes) Mimi: Mirella Freni Rodolfo: Luciano Pavarotti. San Francisco Opera 1990
Breve historia de la composición y creación de la obra
Manon Lescaut es el primer gran éxito de Giacomo Puccini (Respecto al nombre Manon ver la nota al final del post). Se estrenó el 01 de febrero de 1893. Solamente el primer año se representó en diversas ciudades de Europa e incluso en Sudamérica (Argentina). Al año siguiente otras representaciones en otros lugares de América y demás ciudades del mundo.
Esta ópera está basada en L’historie du chevalier des Grieux et de Manon Lescaut de Antoine François Prévost, conocido como Abad Prévost, con libretos de Ruggero Leoncavallo, Luigi Illica, Giuseppe Giacosa, Marco Praga, Domenico Oliva y Giulio Ricordi.
La obra de Prévost ya había sido convertida en ópera por Jules Massenet, en 1884, y era todo un éxito en la época; sin embargo, Puccini decidió hacer a su “modo italiano” la versión de esta obra francesa.
Como se ha mencionado, el 01 de febrero de 1893 se estrenó Manon Lescaut de Giacomo Puccini en el Teatro Reggio de Turín. El estreno de la obra más exitosa de Puccini, por lo tanto, se realizó exactamente ocho días antes del estreno de la última ópera de Giuseppe Verdi, Falstaff.
El primer reparto
Premiere mundial, 1º de febrero de 1893
Director: Alessandro Pomè
Rol – Cantante
Manon Lescaut……… Cesira Ferrani (soprano)
Lescaut, su hermano………Achille Moro (baritone)
Chevalier des Grieux………Giuseppe Cremonini (tenor)
Geronte de Ravoir……… Alessandro Polonini (bajo)
Edmondo, un estudiante……… Roberto Ramini (tenor)
Posadero – Augusto Castagnola (bajo)
Cantante – Elvira Ceresoli (mezzosoprano)
Maestro de Baile - Roberto Ramini (tenor)
Lamplighter – Roberto Ramini (tenor)
Sergeant of the Royal Archers……… Ferdin Cattadori (bajo)
Escenografía y vestuario
La escenografía estuvo a cargo de Ugo Gheduzzi…
Bocetos de la escenografía del Acto II (izq.) y III (der.) de Manon Lescaut por Ugo Gheduzzi
…y los vestuarios a cargo de Adolf Hohenstein, quien además diseñó algunos posters promocionales para las óperas de Puccini.
Trajes originales diseñados por Adolf Hohenstein para la premier mundial de Manon Lescaut (izq. a der.): Des Grieux, Manon Lescaut, Geronte
Argumento
Lugar: Amiens, París, El Havre, Nueva Orleans.
Tiempo: Segunda mitad del siglo XVIII.
Acto I. Una plaza en Amiens.
Alrededor de la entrada de una posada, soldadesca y estudiantes, entre los que están Edmondo y Renato Des Grieux, pasan la tarde en inocente flirteo con las mujeres presentes. En un carruaje llega Manon Lescaut, obligada por su padre a internarse en un convento, al que es conducida por su hermano, el sargento Lescaut. Coincide en el viaje el tesorero general del Rey, Geronte di Ravoir, viejo y rico. Des Grieux se enamora a primera vista de Manon, se rebela contra los planes de la familia de Manon y la convence para reunirse más tarde. Lescaut traba amistad con Geronte y acuerdan cenar más tarde. Mientras Lescaut se distrae en juegos de azar, el viejo Geronte decide raptar a Manon y soborna al posadero para que le facilite su escapada en una hora. Edmondo escucha casualmente de los planes de Geronte y avisa a Des Grieux, quien convence a Manon de que huyan juntos inmediatamente. Geronte ve súbitamente frustrados sus planes, mientras Lescaut lo consuela: conoce demasiado bien el carácter frívolo de Manon y muy fácilmente puede abandonar a un estudiante por una vida lujosa.
Acto II. Salón en el palacio de Geronte, en París.
Manon se ha convertido en la amante de Geronte. Ella disfruta de las atenciones de su peluquero en su lujosa habitación en el palacio del tesorero general, pero a pesar de los lujos, se aburre y tiene nostalgia de su apasionada convivencia en un modesto desván con Des Grieux. Lescaut, que ha logrado mantener amistad con Des Grieux y disfrutar de la protección de Geronte, explica a Manon que Des Grieux sigue desesperado por haber sido abandonado por ella e ignora aún su paradero, ha iniciado una arriesgada vida como buscador de fortuna con el único objetivo de conseguir la riqueza que le permita darle la vida de lujo que ella necesita. Entra un grupo de músicos a interpretar uno de los numerosos madrigales que Geronte compone para ella, acto seguido entran unos músicos y el maestro de danza, ante lo que Manon le confiesa secretamente a su hermano el hastío que siente por todo ello. Lescaut preocupado, sale en búsqueda de Des Grieux. Geronte aparece, rodeado de una corte de amigos que adulan a Manon, mientras un maestro de baile le enseña a bailar el minueto. Manon propone a todos salir a pasear fuera del palacio. Geronte y sus amigos se adelantan, mientras Manon se observa al espejo, segura de su belleza. Aparece Des Grieux, informado por Lescaut de la nueva vida de su amada, reprochándole que le haya abandonado por una vida lujosa. Ella, arrepentida, cae en sus brazos, encontrando resistencia por parte de Des Grieux, pero haciendo uso de sus encantos logra vencer su resistencia y se abrazan en un beso apasionado. Geronte les sorprende y a su vez le reprocha a Manon tal infidelidad tras haber recibido tantas atenciones de su parte. Ella contesta cruelmente diciendo que su apariencia de anciano difícilmente podría inspirar amor, comparada a su joven belleza y la de Des Grieux, Geronte cede y se retira, jurando regresar pronto. Manon, feliz de que Geronte se ha ido, se entristece cuando Des Grieux le dice que tienen que huir inmediatamente del palacio. Entra Lescaut con graves noticias: Geronte la ha denunciado como cortesana y viene con la guardia a arrestarla, empiezan a huir, pero ella se entretiene intentando llevarse sus joyas. Aparece la guardia y arresta a Manon por prostituta y ladrona.
Un intermezzo ilustra la desesperación de Des Grieux, quien ha rogado y suplicado ante cuanta gente pudo para liberar a Manon, sin éxito alguno.
Acto III. Una plaza en el puerto de Le Havre.
Des Grieux y Lescaut esperan frente a la cárcel donde Manon espera su traslado a bordo de un barco para ser deportada a América, junto a unas prostitutas. Lescaut ha sobornado a unos hombres de la guardia para que Des Grieux pueda hablar con Manon y facilitar su huida. El intento de fuga fracasa y las prostitutas, con Manon, son forzadas a subir al barco. Un enloquecido Des Grieux intenta impedir que Manon suba al barco, pero se detiene y ruega al comandante del barco para que le deje subir con ella. El comandante, conmovido, deja pasar a Des Grieux quien puede volver a abrazar a Manon.
Acto IV. Un desierto, cerca de Nueva Orléans.
En Louisiana, la pareja huye hacia las colonias inglesas para ser libres, pero se han perdido en un área desolada y sin agua. Des Grieux se separa de Manon para ir a buscar agua, Manon se desespera al encontrarse sola y maldice su belleza por haberle causado tanto sufrimiento, al volver Des Grieux se la encuentra agonizando. Ella recuerda los tiempos pasados con su amor en París y le pide a Des Grieux que nunca olvide su amor, finalmente ella muere entre los brazos de su amado, que se abandona sobre su cuerpo, desvariando de desesperación y sufrimiento.
Agradecimiento por la sinopsis argumental: Wikipedia en español.
Material para ver y escuchar:
Les dejo unos videos de algunos temas de la ópera Manon Lescaut.
Tra voi belle, brune e bionda – Canta Luciano Pavarotti
Donna non vidi mai – Canta Jussi Björling
El famoso intermezzo de Manon Lescaut. Dirige Rico Saccani
Acto IV – Fra le tua braccia amore (Final de la ópera Manon Lescaut). Registro de mayo de 1978, Teatro Alla Scala de Milán. Como Manon Lescaut, Sylvia Sass; Des Grieux es Plácido Domingo.
…y otra versión de una representación de este año del Metropolitan con Karita Mattila y Marcello Giordani como Manon Lescaut y Des Grieux, respectivamente.
Manon Lescaut, ópera en 4 actos de Giacomo Puccini
Fecha de registro 2 de febrero de 1986 (85?)
State Opera of Vienna
Manon Lescaut – Mirella Freni
Lescaut – Bernd Weikl
Chevalier René Des Grieux – Peter Dvorský
Geronte De Ravoir – Kurt Rydl
Edmond, a student – Wilfried Gamhlich
Inn-keeper – Alexander Maly
Dance Master – Helmut Wildhaber
A Musician – Margareta Hintermeier
Sergeant – Alfred Burgstaller
Lamp Lighter – Jorge A.Pita
Commander of War Marine – Alfred Šramek
Orchestra and Chorus of the State Opera in Vienna,
Chorus Master – Walter Hagen-Groll
Conductor – Giuseppe Sinopoli
Como se conoce, esta fue la segunda ópera de Puccini. Estrenada el 21 de abril de 1889 en el Teatro alla Scala de Milán, resulta ser una ópera que al momento del estreno fue un fracaso… y que luego de la revisión, la audiencia bajó aún más.
Esta ópera vendría a ser el primer encargo de Giulio Ricordi para Puccini. La historia que se escogería para el libreto está basada en la “La copa y los labios” un drama de cinco actos del francés Alfred Musset.
Francesco Tamagno
Tras la revisión de la ópera, a petición de Ricordi, Puccini quitó un acto de la misma reduciéndola así a tres. Pasando por muchos problemas, la ópera se reestrenó y no tuvo la acogida esperada. Ya era 1892 y el compositor viajó a Madrid para su primera producción en el exterior. El rol protagónico en Madrid estaría a cargo de Francesco Tamagno, quien años antes cantó Otello de Verdi. A pesar de todo, la ópera no tuvo el éxito esperado. La ópera se dejó ahí y al año siguiente vino su exitosísima Manon Lescaut.
Sin embargo, la perseverancia de Puccini de querer reivindicarse con su Edgar hizo que en 1905, durante su estadía en Buenos Aires (Bs. As.), revisó completamente su obra, corrigiendo algunas partes, rehaciendo el segundo acto resultando así la versión definitiva que conocemos de esta ópera.
Desde el estreno sudamericano de Edgar en la capital argentina, la ópera tuvo un mejor resultado; sin embargo, sigue siendo una obra secundaria dentro de toda su producción operística.
Los granjeros regresan del campo en el atardecer. Edgar ha estado durmiendo en una taberna. Su novia, Fidelia, lo despierta y regresan a casa. A instancias del padre de Edgar, Gualtiero, Tigrana, una niña gitana, lo pone en ridículo por su afecto a la inocente de Fidelia.
El hermano de Fidelia, Frank, se ve atraído por el encanto de Tigrana. Tigrana canta una canción negra mientras la masa esta celebrando y despierta la ira de los granjeros. Edgar la defiende, y es seducido por su belleza. Luego, huye con ella.
ACTO II
Edgar lamenta su vida con Tigrana y quiere regresar con Fidelia. Tigrana es incapaz de disuadir a él por esta intención. Frank, ahora un comandante militar, los visita.
Edgar se una a la armada y deja a Tigrana. Ella jura vengarse.
ACTO III
Edgar muere en la guerra y es enterrado. Un monje remueve sentimientos entre la gente en contra del hombre muerto. Fidelia, arrodillada frente al ataúd, llora la muerte de Edgar y lo defiende. Luego, se va con su padre. Tigrana y el monje misterioso siguen maldiciendo tanto a Edgar que la gente del pueblo abre el ataúd —adentro hay solo una armadura. El monje se saca la capa y es reconocido— es Edgar. Amenaza a Tigrana y ella se escapa. Edgar abrasa a Fidelia. Tigrana, celosa, aparece silenciosamente y acuchilla a Fidelia. Edgar toma a Fidelia, que se esta muriendo, entre sus brazos y Tigrana es arrestada por los soldados.
Curiosidades
Cabe señalar que Tigrana, uno de los roles principales de esta ópera, es mezzosoprano. Resulta entonces que es una de las pocas óperas de Puccini en la que se ha compuesto para esta tesitura, junto a Suzuky de Madama Butterfly y la Abadesa del convento en Suor Angelica.
Se conoce además que durante la composición de Tosca, Puccini utilizó parte del cuarto acto en el dúo Amaro sol per te… que se puede escuchar en el tercer acto de Tosca.
Material para ver y escuchar
Les dejo aquí un video de la soprano rumana Angela Gheorghiu cantando el aria de Fidelia del tercer acto llamado Addio, mio dolce amor.
Clic aquí para ver el libreto bilingüe (en italiano y español) de Edgar.
Enlazo los mp3 de la ópera gracias alblogMaldito Candelabro.
Se trata de la primera versión de 4 actos
Edgar – José Cura
Gualtiero – Carlo Cigni
Fidelia – Amarilli Nizza
Frank – Marco Vratogna
Tigrana – Julia Gertseva
Chorus of the Voci Bianche del Teatro Regio and of the Conservatorio «G. Verdi», Chorus and Orchestra of the Teatro Regio di Torino
Yoram David
Hoy se conmemora los 150 años de nacimiento de Giacomo Puccini. Había quedado con ustedes, lectores, en poner poco a poco artículos sobre sus óperas, pero decidí colgar todo hoy. Si se mantienen en constante visita durante el día aparecerán posts sobre sus óperas.
(Continuación…[ver la parte 1]) Los maestros que instruyeron oficialmente a Puccini fueron Antonio Bazzini y Amilcare Ponchielli, este último le anima a participar de un concurso de ópera del que surgió Le Villi, como se mencionó en el post anterior. Se dice que los amigos del compositor de La Gioconda entregaron el libreto al joven Giacomo para que empezara su trabajo. Para ese entonces (1880) ya tenía la Misa (de Gloria) compuesta.
Le Villi no ganó mención alguna, pero bajo el apoyo económico de Arrigo Boito la obra se pudo estrenar en La Scala. Además, este es el tiempo en que Puccini empieza la relación profesional con el editor Giulio Ricordi. Fue él quien le encargo la realización de la segunda ópera: Edgar, obra que no tuvo éxito pero que fue un paso para su ovacionada Manon Lescaut, producto de su perseverancia.
Si es que Puccini conocía de la importancia de los libretos, con Manon Lescaut lo corroboraba. Poco a poco fue haciéndose más perfeccionista e incluso intervenía en la preparación de libretos. Era 1892-93 cuando nació el exitoso equipo de trabajo Puccini – Illica – Giacosa – Ricordi. Giacomo se encargaría de la composición (y la última palabra sobre su obra), Illica y Giacosa de los libretos, y Ricordi de la revisión y promoción de la obra.
De este genial grupo de trabajo surgieron las famosas óperas La Bohème (1896), Tosca (1900) y Madama Butterfly (1904). La primera basada en la novela por entregas “Escenas de la vida bohemia” de Henry Murger; la segunda, en la obra homónima de Victorien Sardou; finalmente, Madama Butterfly basada en la obra de teatro realizada por David Belasco, dramaturgo y productor estadounidense que colaboró con Puccini para esta ópera y La Fanciulla del West.
A finales de la última década del siglo XIX y comienzos del siglo XX es cuando se empieza a considerar a Giacomo Puccini como un merecido sucesor del maestro Giuseppe Verdi. No concuerdo con esto último, si es que se pretende anular el trabajo de uno con el de otro; sin embargo, si el término “sucesor” se refiere a que el maestro Giacomo es de igual genialidad (en cuanto a calidad de producción musical, etc.) que Verdi, podría ser aceptable.
En 1910, Puccini estrenó en el Metropolitan Opera de Nueva York su “western” operístico La fanciulla del West, con libreto de Guelfo Civinini y Carlo Zangarini, basado en la obra teatral The girl of the Golden West de David Belasco. Esta obra tuvo gran éxito en Estados Unidos (quizá en su parte se deba también por la historia), mientras que en Europa la acogida fue menor.
(izq. a der.) Gulio Gatti-Casazza, David Belasco, Arturo Toscanini, Giacomo Puccini
Por esas épocas el escándalo del suicidio de la joven empleada del maestro, Doria Manfredi, sacudió a su familia. Esto se debió a que se vinculó a Puccini con Manfredi y, tras ser descubierto por su esposa, la empleada decidió suicidarse; sin embargo, según últimos hallazgos, este lío doméstico tenía una historia paralela (que no voy a explicar para no hacerlo más complejo). Según los investigadores y algunos biógrafos del compositor de ahí la inspiración para sus posteriores heroínas operísticas (por ejemplo, Liù de Turandot, e incluso Minnie de La Fanciulla del West).
A menos de una década de su muerte, en 1917, estrenó La Rondine, ópera en tres actos estrenada en el Teatro la Ópera de Montecarlo. Al año siguiente se estrenó el grupo de óperas Il Trittico que reúnen las obras Il Tabarro, Suor Angélica y Gianni Schicchi, obras que se basan en la Comedia de Dante. Son óperas de corta duración para ser representadas juntas en una noche.
Después de esta composición, Puccini empezó con Turandot, obra que no concluyó por el cáncer de garganta que terminó con su vida en 1924. Es conocida la historia de que el día del estreno póstumo de Turandot en 1926, Arturo Toscanini que dirigía la orquesta en esa ocasión, terminada la intervención del coro Liù, bontà perdona, Liù, dolcezza, dormi!, volvió al público y dijo, “aquí termina la ópera dejada incompleta por el maestro, quien murió en este punto” (hay muchas versiones de lo que dijo Toscanini en el estreno de la ópera, por eso no es exacto ni concuerda con otros textos).
Los trabajos de Puccini no se limitan a la ópera, aunque destaca por su producción lírica, sino que también tiene en sus trabajos composiciones para piano, órgano, cuartetos de cuerdas, motetes, entre otros. Además de proyectos que no quedaron concretados como, por mencionar algunas, la creación de una ópera de Maria Antonieta con libretos de Illica, y Oliver Twist con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni.
Giacomo Puccini supo ganarse en vida la admiración y respeto de la sociedad de la época. Él es considerado por muchos como el último compositor de ópera propiamente dicho, pero es cuestión de gustos, para mí simplemente es el mejor, mas no el último. Como digo, son opiniones personales, son gustos. Lo cierto es que el genio, la pasión y todo el talento del maestro Giacomo están plasmados en la partitura y nadie podrá borrar la huella que dejó en la historia musical del mundo.